viernes, 8 de junio de 2012

Cuando pierdes el control.


Neurocientíficos de la Universidad de Iowa (EE UU) han descubierto qué ocurre en el cerebro humano cuando una persona pierde la paciencia y la capacidad de autocontrol. Sus conclusiones se publican en la revista Journal of Consumer Psychology.

William Hedgcock, coautor del trabajo, ya había demostrado con anterioridad que el autocontrol es un recurso finito que se gasta con el uso. Cuando se utiliza demasiado de forma continuada, es más difícil que nos mantengamos calmados la siguiente vez que nos enfrentamos a una situación que exige controlar nuestros impulsos. 

Ahora, un nuevo estudio con imágenes de resonancia magnética funcional le ha permitido demostrar que la corteza cingulada anterior (ACC), encargada de reconocer que una situación tiene muchas posibles respuestas y que algunas son más convenientes que otras, se activa siempre independientemente de la decisión que tomemos. Esta zona reconoce, por ejemplo, cuando algo nos tienta. Por lo tanto, la verdadera "llave" del autocontrol reside, según Hedgcock, en la región conocida como corteza prefrontal dorsolateral -la que dice “querría hacer esto, pero debo sobreponerme a ese impulso y actuar de manera inteligente”- se activa con menos intensidad a medida que nuestra capacidad de autocontrol se agota. Y las técnicas de neuroimagen revelan que es la falta de actividad de las neuronas de esta zona lo que hace que, en ocasiones, “las situaciones nos saquen de nuestras casillas” y no actuemos con sensatez, aclaran los científicos.

Hedgcock asegura que, de acuerdo con el hallazgo, el autocontrol debería ser comparado con una piscina que se puede vaciar por el uso y volverse a llenar cuando estamos en un ambiente sin excesivos conflictos, lejos de "tentaciones que lo desgastan".

Los resultados del estudio podría ayudar a desarrollar mejores programas de desintoxicación para personas adictas a las drogas, al alcohol, a las compras o a la comida, que suelen hacer cosas que preferirían no hacer. También ayudará a sujetos que nacen sin capacidad de 
autocontrol por un daño cerebral.

Elena Sanz
08/06/2012

viernes, 1 de junio de 2012

Terapias naturales contra el alcoholismo




El árbol de las pasas (Hovenia dulcis) es un árbol conocido en la medicina china por sus propiedades anti-resaca. Una investigación de la Universidad de California (UCLA) ha identificado un compuesto que se extrae de esta planta y que puede emplearse en casos de intoxicaciones etílicas y el síndrome de abstinencia, y por tanto, para tratar el alcoholismo.

Se trata de la dihidromiricetina, un flavonoide que se emplea como anticelulítico en cosmética. Los resultados del experimento realizado con ratas mostraron como el compuesto reducía el consumo voluntario de alcohol y bloqueaba su acción en el cerebro. Este efecto se producía por la inhibición de los receptores del 
neurotransmisor GABA (ácido gamma-aminobutírico), que habitualmente bloquea la actividad cerebral y produce la somnolencia propia del síndrome de abstinencia.
Aunque aún se deben realizar ensayos con humanos, el estudio puede ser la base para el desarrollo de nuevos tratamientos terapéuticos para el alcoholismo basándose en remedios populares empleados desde hace más de 500 años.

Riesgo de cáncer asociado con el alcohol.
Beber más de medio de litro de cerveza al día puede incrementar sustancialmente el riesgo de contraer ciertos tipos de cáncer, de acuerdo con un estudio publicado en la revista especializada British Medical Journal (BMJ).

Según el trabajo dirigido por Madlen Schutze, del Instituto Alemán de Nutrición Humana, y basado en más de 350.000 sujetos de ocho países europeos -incluida España-, uno de cada 10 casos de cáncer en hombres y uno de cada 33 en mujeres son debidos a la ingesta de alcohol en el pasado o el presente. Es más, para los tipos de cáncer asociados al alcohol (esófago, hígado, intestino y de mama en mujeres), el estudio concluyó que uno de cada 3 casos en hombres y uno de cada 20 en mujeres serían causados por el abuso de 
bebidas alcohólicas.

Schutze y su equipo concluyeron que el riesgo de desarrollar uno de estos tipos de cáncer se incrementa especialmente en hombres que beben más de 250 ml de vino o medio litro de cerveza(equivalente cada uno a 24 gramos de alcohol, aproximadamente) por día. En el caso de las mujeres el límite es la mitad (12 gramos).

Madlen Schutze asegura que "se podrían prevenir más casos de cáncer si la gente redujera su consumo de alcohol por debajo de los límites máximos recomendados".
Un equipo de científicos ha identificado un gen que regula cuánto alcohol bebemos. El estudio, realizado con la participación de 47.000 sujetos, se ha publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

Uno de los genes que controla la ingesta de alcohol.
El gen en cuestión se denomina AUTS2 y había sido relacionado previamente con el autismo y el trastorno hiperactivo por déficit de atención. El nuevo análisis, realizado por un consorcio internacional de científicos liderado por el Imperial College de Londres (Reino Unido), ha detectado dos variantes del gen, una de ella tres veces más común en la población. Las personas con la versión menos frecuente del gen consumen por término medio un 5% menos de alcohol. Según los científicos, el gen es más activo en zonas del cerebro vinculadas a los mecanismos fisiológicos de recompensa, por lo que podría jugar un papel importante a la hora de regular el refuerzo positivo que sentimos cuando ingerimos bebidas alcohólicas. Los investigadores han comprobado que este mismo gen tiene una función similar en ratones y en moscas de la fruta.
Los científicos creen que hay más genes que determinan el deseo de consumir alcohol. Sin embargo, hasta el momento sólo se había descubierto otro gen, el CYP2E1 que controla la metabolización de alcohol en el hígado, que tiene un impacto en la ingestión de la sustancia. Entendiendo las bases biológicas y genéticas del consumo de alcohol, los investigadores esperan “desarrollar terapias y tratamientos preventivos para combatir el alcoholismo”. 

Alcohol y alimentación


Entre otros desórdenes en la salud, el consumo de alcohol en exceso impide que el organismo absorba las vitaminas, proteínas y minerales necesarios para su buen funcionamiento. Según especialistas, una dieta equilibrada ayuda a compensar esa pérdida de nutrientes. Estos son los alimentos que se recomienda incluir:  

1. Antioxidantes
Los alimentos ricos en vitamina C, A y B, como las verduras, los cereales integrales y los jugos naturales de fruta, protegen el hígado y, según una según una investigación de la Universidad de Valencia y la Cornell University de Nueva York, detienen el daño producido por el alcohol en las neuronas. 

2. Hidratos de carbono
Una de las consecuencias del alcohol en el organismo es la incapacidad del hígado de metabolizar las grasas. Por eso, conviene reemplazar los alimentos grasosos por otros ricos en hidratos de carbono, como porotos, garbanzos y lentejas. 

3. Vitamina B
La adicción al alcohol genera una deficiencia de vitaminas del complejo B. Para recuperar valores saludables, se recomienda consumir avena, espinaca y frutos secos, entre otros alimentos, por sus altos niveles de vitamina B. 

4. Vitamina A
En una dieta desintoxicante, no pueden faltar alimentos ricos en vitamina A, que ayuda a eliminar el alcohol del organismo. Se la encuentra en altas concentraciones en la zanahoria, el berro y los espárragos.   

5. Vitamina C
Contribuye en la metabolización de alcohol. ¿Qué alimentos son ricos en vitamina C? El kiwi, el ananá, los cítricos en general y vegetales como los pimientos, el apio, los rabanitos y la espinaca.

jueves, 3 de mayo de 2012

Trastornos de la afectividad

Trastornos cuantitativos

Por exceso: - Hipertimia o exceso de afectividad: es la exaltación de la afectividad, bien hacia el polo del placer o del displacer. La placentera es un estado de euforia, de alegría, que se da en cuadros maniacos. La displacentera es una vivencia de tristeza patológica, que se da en cuadros de depresión. También se pueden entremezclar las dos, dando una hipertimia mixta, donde hay manifestaciones depresivas, más las maniacas.
Por defecto: - Hipotimia: disminución del potencial afectivo, hay escasa reacciones afectivas. Atimia: falta absoluta de afectividad y de reacciones afectivas.

Trastornos cualitativos
- Acedia: es la anestesia de los sentimientos. La vivencia que domina en el paciente es de vacío emocional de la vida.
- Rigidez afectiva: bloqueo afectivo o congelación de la afectividad. Es la incapacidad del sujeto para modificar el estado de ánimo a pesar de la intensidad, el cual permanece fijado en la euforia, en la tristeza, o en la normalidad.
- Labilidad: es el extremo opuesto a la rigidez, son variaciones bruscas e inmotivadas de gran intensidad y de breve duración del estado de ánimo, sin que haya ningún motivo para ello. Se cambia de un estado de alegría a tristeza. - Incontinencia emocional: se produce una expresión aparatosa de la menor variación del estado de ánimo. Hay una dificultad para contener las emociones. Ante mínimos estímulos tristes, lloran mucho y viceversa.
- Inversión de los afectos: el paciente odia a quien debería amar y viceversa, se invierten los afectos.
- Indiferencia afectiva: también llamado embotamiento afectivo: pérdida de la resonancia interna de los afectos. El paciente permanece indiferente frente a los afectos, ya no siente el cariño que sentía por las personas que quería, el mismo lo considera patológico.
- Paratimia o inadecuación afectiva: afecto paradójico de la afectividad. Las emociones no se ajustan a las vivencias, pero se corresponden al contenido de sus vivencias.
- Ambivalencia: es la existencia de dos impulsos opuestos hacia la misma cosa y en el mismo tiempo. Hay sentimientos contradictorios hacia un objeto, persona… puede existir amor / odio por una persona sin que ambos se junten.
- Deformación catatimica o afectiva: deformación de la realidad como consecuencia de un determinado estado de ánimo o estado afectivo. Si estoy alegre lo veo todo muy bien y de color de rosa.
- Perplejidad: estado de desconcierto, indecisión…


¿Cómo se logran resultados para superar éstos problemas y cuánto tiempo lleva?
Eso depende de cada uno, y del tipo y severidad del bloqueo emocional.
Una de las posibilidades que brinda la neuropsicología es utilizar las terapias de alto impacto, que trabajan los bloqueos desde la neurofisiología y el cognitivismo, que sólo pueden utilizar psicólogos y psiquiatras formados específicamente en esta nueva técnica.

martes, 10 de abril de 2012

Musica relajante


Sobre la Meditación


Las personas que practican meditación durante muchos años refuerzan las conexiones de su cerebro y presentan una mayor cantidad de plegamientos en la corteza del mismo, según indica un estudio publicado en la revista Frontiers in Human Neuroscience. Estas características se relacionan con una mayor memoria y con la habilidad para procesar información y tomar decisiones. Además, el trabajo demuestra la plasticidad del cerebro, es decir, su capacidad para adaptarse a los cambios ambientales.
En el estudio se incluyeron tanto a personas que llevaban más de 20 años practicando meditación como a otras que no lo hacían. Los investigadores, de la Universidad de California (UCLA), compararon las imágenes de resonancia magnética de los cerebros de los voluntarios y midieron los plegamientos de la corteza. Además de encontrar diferencias entre los grupos, los científicos observaron que, cuanto más tiempo llevaban los participantes meditando, mayor era el plegamiento de una zona del cerebro denominada "corteza insular". Esta área se relaciona con el sistema límbico y las emociones, y está relacionada con los procesos afectivos y con la consciencia. 
"Los meditadores son considerados unos maestros en la introspección y la consciencia, así que los datos obtenidos son lógicos", indica Eileen Luders, uno de los autores, quién sin embargo afirma que también hay que tener en cuenta que aspectos genéticos y otros factores ambientales pueden contribuir a los resultados observados.