jueves, 28 de junio de 2012

Dopamina


Dopamina es una hormona y neurotransmisor producida en una amplia variedad de animales, incluyendo tanto vertebrados como invertebrados. Según su estructura química, la dopamina es una feniletilamina, una catecolamina que cumple funciones de neurotransmisor en el sistema nervioso central.
La dopamina es producida en muchas partes del sistema nervioso, especialmente en la sustancia negra. La dopamina es también una neurohormona liberada por el hipotálamo.

La dopamina tiene muchas funciones en el cerebro, incluyendo papeles importantes en el comportamiento y la cognición, la actividad motora, la motivación y la recompensa, la regulación de la producción de leche, el sueño, el humor, la atención, y el aprendizaje.
Las neuronas dopaminérgicas (es decir, las neuronas cuyo neurotransmisor primario es la dopamina) están presentes mayoritariamente en el área tegmental ventral (VTA) del cerebro-medio, la parte compacta de la sustancia negra, y el núcleo arcuato del hipotálamo.

La vía mesolímbica


La vía mesolímbica es una de las vías dopaminérgicas en el cerebro. La ruta comienza en el área ventral tegmental del mesencéfalo y se conecta con el sistema límbico por medio del núcleo acuminado, la amígdala cerebral y el hipocampo, así como con la corteza prefrontal. Se sabe que la vía mesolímbica está asociada con la modulación de las respuestas de la conducta frente a estímulos de gratificación emocional y motivación, es decir, es el mecanismo cerebral que media la recompensa. La dopamina, precursor en la síntesis de noradrenalina y adrenalina, es el neurotransmisor predominante en el sistema mesolímbico.límbico.
Las siguientes estructuras son consideradas parte de la vía mesolímbica:
El área ventral tegmental (VTA), parte del cerebro medio. Está compuesta por neuronas dopaminérgicas, GABA y de glutamato.
El núcleo accumbens se encuentra en el núcleo estriado ventral y se compone de neuronas espinosas medianas que son el blanco de la mayoría de las aferencias del núcleo acuminado. Se subdivide en subregiones motoras y límbicas conocidas como la corteza y el núcleo. Las neuronas espinosas medianas reciben aportaciones tanto de las neuronas dopaminérgicas de la VTA como las neuronas glutamatérgicas del hipocampo, la amígdala y la corteza prefrontal medial. Cuando son activadas por estos estímulos, las proyecciones de las neuronas espinosas medianas liberan GABA en el núcleo palidum ventral. La liberación de dopamina en esta estructura regula al sistema mesolímbico.
La amígdala es una gran masa nuclear en el lóbulo temporal en la parte anterior del hipocampo. Se ha asociado con la asignación de las emociones, especialmente el miedo y la ansiedad. Hay dos, uno en cada lóbulo temporal, y sus funciones pueden ser lateralizado.
El hipocampo está ubicado en la porción medial del lóbulo temporal. Es conocido por su asociación con memoria doble.
También se ubica el núcleo de la estría terminal y el tubérculo olfatorio.

¿El cerebro de las personas violentas es diferente?



Un nuevo estudio de neuroimagen publicado en la revista especializada Archives of General Psychiatry sugiere que las personas con un largo historial de comportamiento violento tienen más materia gris en ciertas áreas del cerebro.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores identificaron en varios sujetos varones, con edades comprendidas entre 23 y 54 años, cuál era la morfología cerebral relacionada con el abuso de ciertas sustancias, como el alcohol o las drogas, que en muchas ocasiones acompaña a los comportamientos violentos. de este modo pudieron observar que, independientemente de si un sujeto abusa de determinadas sustancias, los sujetos violentos tienen más sustancia gris en ciertas regiones  cerebrales que los sujetos no violentos, concretamente en las áreas mesolímbicas, donde se libera
dopamina, y que estudios previos relacionan con el deseo y la recompensa, así como con comportamientos antisociales.
Elena Sanz
"Muy interesante"

lunes, 25 de junio de 2012

Nueve pasos para mantener una buena relación de pareja


El profesor de neurociencia social Arthur Aron, lleva décadas preguntándose qué es lo que nos mueve a enamorarnos y a garantizar la buena salud de una relación. El investigador ha descubierto que la pasión, aunque importante, no es el factor principal, ya que la mayor parte de las parejas que afirmaban no estar contentas en la relación reconocían que mantenían una vida sexual muy activa. Tampoco el mero sentimiento romántico es suficiente. Como se afirma en el artículo, “las personas con problemas en su matrimonio suelen afirmar sentirse muy atraídas hacia sus parejas, pero al mismo tiempo tener grandes conflictos en otras áreas”.
Una de las aseveraciones que siempre ha defendido el investigador es que el amor a largo plazo está caracterizado por la desaparición del impulso obsesivo que caracteriza a la relación en sus primeras fases, y que sólo si este logra sustituirse por otras virtudes –intensidad, intimidad física y compromiso– podrá salir adelante.



Acá hay 9 tips de otra autora para reflexionar 


1. Se separan emocionalmente de sus familias de origen; no hasta el punto de convertirse en unos extraños, pero sí lo bastante como para que su identidad esté separada de la de sus padres y hermanos.
 2. Construyen una cercanía emocional basada en una identidad e intimidad compartidas, mientras que al mismo tiempo establecen los límites necesarios para mantener su autonomía e independencia. Es decir, comparten una identidad única de pareja y mantienen sus respectivas identidades individuales al mismo tiempo.
3. Establecen una relación sexual rica y agradable y la protegen contra las intrusiones de las obligaciones del trabajo y la familia.
4. Las parejas con niños se abren para aceptar el rol de padres y absorber el impacto de la llegada de un nuevo ser a la familia, pero aprenden a proteger la privacidad de cada uno de ellos y de la pareja.
5. Afrontan y dominan las crisis inevitables de la vida y la pareja, sin huir de ellas ni negarlas.
6. Mantienen la fuerza del vínculo existente entre ellos ante la adversidad. La pareja o matrimonio ha de ser un lugar seguro en el que los dos miembros de la pareja pueden expresar sus diferencias, enfados o conflictos.
7. Utilizan el humor y la risa para mantener las cosas en perspectiva y para evitar el aburrimiento y el aislamiento.
8. Se cuidan y apoyan el uno al otro, satisfacen las necesidades de su pareja de intimidad, apoyo y consuelo y ofrecen un estímulo y apoyo constante, ayudando a su pareja a crecer y desarrollar sus capacidades.
9. Mantienen vivas las imágenes románticas e idealizadas del enamoramiento, mientras que al mismo tiempo hacen frente a las realidades más sobrias de los cambios labrados por tiempo.

Fuente: Judith S. Wallerstein, PhD, coautora del libro: The Good Marriage: How and Why Love Lasts.

sábado, 23 de junio de 2012

Tema de interés

La ciencia y la tecnología también son fruto de la imaginación humana.


Las luciérnagas inspiran la creación de una luz que no necesita energía para brillar.

La luciérnagas son animales perfectos para inspirar a un científico con hambre de eficiencia energética. Y así ha sido para unos científicos estadounidenses, porque estos animalitos no sólo son brillantes en la oscuridad, sino también en ser el mejor ejemplo de algo tan increíble como la bioluminiscencia, una iluminación biológica en la que ahora se inspira a la ciencia para crear luz artificial hasta 30 veces más eficiente que experimentos anteriores similares. Serán las nuevas Leeds del futuro, pero no necesitarán ni enchufes ni baterías, y no es ciencia ficción.
Será mediante la nanotecnología como se aprovechará la bioluminiscencia natural de las luciérnagas para crear un sistema similar que combine elementos biológicos (enzimas) y no biológicos (nanotubos). En ello andan enfrascados un equipo de científicos de la neoyorquina Universidad de Siracusa, con el objetivo de crear una iluminación natural que emule esta bioluminiscencia.

Conseguirlo, qué duda cabe, sería un gigantes co avance para las tecnologías de energía limpia, y en un artículo publicado por el equipo en Nano Letters éste afirma que están consiguiéndolo. Su intención es aprovechar la reacción química que hace que las luciérnagas brillen mediante un proceso que se conoce como transferencia de energía de resonancia de la bioluminiscencia (BRET, por sus siglas en inglés). Es decir, básicamente han creado un sistema o modo de unir las enzimas responsables de la bioluminiscencia con la superficie de nanotubos, a una distancia que permita aumentar la eficiencia.
Además, el equipo fue capaz de cambiar el color de las luces producidas y, aunque todavía está en fase experimental, sus creadores no dudan en que estos nanotubos serán los sustitutos de las luces Led. Incluso aventuran que podrían fabricarse piezas que encajaran perfectamente dentro de las Led para dotarlas de una eficiencia muy superior. ¡Y lo mejor de todo, sin tener que connectarlas ni necesitar baterías!

Tomado de "Ecología Verde"
20 junio 2012 · Ana Isan ·
 

jueves, 21 de junio de 2012

El amor puede ayudar a reducir el dolor


Los sentimientos intensos y apasionados de amor pueden proporcionar un alivio para el dolor de forma similar a los analgésicos o a ciertas drogas como la cocaína según un estudio del Centro Médico de la Universidad de Stanford que se publica en la revistaPLoS ONE
Según explica Sean Mackey responsable del estudio: "cuando las personas se encuentran en la fase del amor más apasionada existen alteraciones significativas en su estado de ánimo que impactan sobre su experiencia del dolor".

Los investigadores reclutaron a 15 universitarios, ocho mujeres y siete hombres y les pidieron que trajeran fotos de sus enamorados y de un conocido de igual atractivo. Los autores después expusieron sucesivamente las imágenes ante los sujetos mientras que calentaban un estimulador térmico controlado por ordenador y situado en la palma de la mano para causar un dolor leve. A la vez los cerebros de los participantes eran escaneados a través de imágenes de 
resonancia magnética funcional.

Los voluntarios fueron evaluados según sus niveles de alivio del dolor mientras eran entretenidos con una tarea de asociación de palabras. Existen evidencias de que la distracción alivia el dolor y los investigadores querían asegurarse de que el amor no sólo funcionaba como una distracción del dolor.

Los resultados mostraron que tanto amor como distracción reducían el dolor, En mayor medida cuando se concentraban en la foto del conocido atractivo, pero los dos métodos de reducción del dolor utilizaban mecanismos cerebrales diferentes.

Younger señala que con la prueba de distracción los mecanismos cerebrales que conducen a la liberación del dolor eran en su mayor parte cognitivos. Sin embargo “la analgesia inducida por el amor está mucho más asociada con los centros de recompensa del cerebro y parece implicar aspectos cerebrales más primitivos similares a como funcionan los analgésicos opioides" explica el investigador. Puntualiza que en estos centros de recompensa participa la dopamina, un neurotransmisor que influye sobre estado de ánimo, recompensas y motivación.

Tomado de: "Muy interesante"



¿En qué zona del cerebro se encuentra el amor?


Que los sentimientos amorosos no se forman en el corazón sino en el cerebro, es algo que la ciencia ha demostrado hace tiempo. ¿Pero dónde exactamente? Científicos de la Universidad de Concordia, en Canadá, han dado con la respuesta.Y aseguran que prácticamente coincide con el área cerebral donde reside el deseo sexual.

Concretamente, a partir de veinte estudios independientes que examinaban la actividad cerebral de distintos sujetos mientras observaban imágenes eróticas o fotografías de sus seres queridos, Jim Pfaus y sus colegas han llegado a la conclusión de que tanto el amor como el deseo sexual activan áreas del núcleo estriado y de la ínsula. Sin embargo, las neuronas que se estimulan son ligeramente distintas. La región activada por el deseo sexual es la misma que se pone en marcha ante estímulos que causan placer inmediato como el sexo y la comida. Sin embargo el área vinculada al amor está implicada en procesos de condicionamiento, mediante los cuales a aquellas cosas que nos generan una recompensa se les atribuye un valor, convirtiendo el deseo en amor. 

Además, el amor activa también rutas en el cerebro que están involucradas en la 
monogamia. “Mientras el deseo sexual tienen un objetivo específico, el amor es más abstracto y más complejo, y no depende tanto de la presencia física de la persona hacia quien se profesa”, aclara Pfaus, que añade que el amor es un hábito, "aunque no malo", que nos vuelve "cerebralmente adictos".

Tomado de: "Muy interesante"

martes, 19 de junio de 2012

Alcohol y cáncer





Beber más de medio de litro de cerveza al día puede incrementar sustancialmente el riesgo de contraer ciertos tipos de cáncer, de acuerdo con un estudio publicado en la revista especializada British Medical Journal (BMJ).


Según el trabajo dirigido por Madlen Schutze, del Instituto Alemán de Nutrición Humana, y basado en más de 350.000 sujetos de ocho países europeos -incluida España-, uno de cada 10 casos de cáncer en hombres y uno de cada 33 en mujeres son debidos a la ingesta de alcohol en el pasado o el presente. Es más, para los tipos de cáncer asociados al alcohol (esófago, hígado, intestino y de mama en mujeres), el estudio concluyó que uno de cada 3 casos en hombres y uno de cada 20 en mujeres serían causados por el abuso de bebidas alcohólicas.

lunes, 18 de junio de 2012

Nativos digitales

      Se llama nativos digitales a los chicos y jóvenes nacidos a partir de los años 80: dentro de ese rango, los integrantes de las clases medias y altas vivieron buena parte de sus vidas rodeados de computadoras y otras tecnologías digitales, lo que los conduce a pensar y procesar la información de una manera diferente a como lo hacían sus padres y abuelos Tapscott y Prensky son dos autores estadounidenses famosos por haber popularizado el término “digital natives”, en el año 2001-. A su vez, a los chicos nacidos después del 2000, que crecieron en la era de las redes (Facebook, Twitter, etc.) se los llama “Millenials”: una de sus características es queno ven como contradicción la comunicación cara a cara y la comunicación digital, desconocen la era anterior a la de la comunicación virtual y para ellos un post, un twitt, un mail o un mensaje es la forma más frecuente de relacionarse con sus pares. Según el estudio “Millenials at Work”, que PriceWaterhouseCoopers realizó en 44 países, el 58% de estos chicos —nacidos después de 1984— forma parte de alguna red social, casi todos poseen celular y el 86% tiene iPod u otro reproductor de MP3.



      
La entrada a la adolescencia de estos chicos y su inminente irrupción en el mercado laboral, también traen aparejados algunos cambios interesantes, ya que sus formas de relacionarse, producir y consumir también tienen características novedosas.
"Creo que la irrupción de las nuevas generaciones, entre los que se encuentran los nativos digitales, en totas las áreas de la vida social modifica viejos paradigmas, en todo sentido”, defineLeandro Zanoni*, periodista especialista en nuevas tecnologías, a Revista Cabal Digital. “Su lógica modifica todas las estructuras y ámbitos sociales, sin excepción. Por supuesto que algunas áreas se verán transformadas más que otras, como en el caso de los medios de comunicación y en la educación. Es la primera vez en la historia que los alumnos tienen más conocimientos que los que deben enseñarles. Esto es completamente disruptivo.Ahora me parece que en la política, todavía no se observan grandes modificaciones en este sentido, ya que aún se juega con las mismas herramientas que hace veinte o treinta años, más allá de alguna influencia a nivel comunicación y marketing (como el caso de Obama). Los nativos digitales(aquellos que nacen conectados y conociendo el lenguaje de la PC y los móviles antes que el lenguaje del ser humano) crecieron en un entorno online y para ellos es natural moverse de esa manera. No hay dudas de que ellos traerán aparejados grandes cambios", explica.
      Aunque construir a los nativos digitales como objeto de estudio requeriría de investigaciones comparadas y pruebas de campo en biología evolutiva, neurología, motricidad, sociabilidad, entre muchas otras aproximaciones, puede decirse que, a grandes rasgos, comparten ciertas características comunes de conducta y personalidad:
      • Viven “hiperconectados”: comparten, se comunican y producen mensajes a través de diversos dispositivos y de las redes sociales. Viven en red, para ellos no hay ninguna diferencia entre el mundo real y el virtual.
      • Son productores de contenidos, no sólo consumidores. Esto redunda en una multiplicación de creadores que pone en crisis profesiones como el periodismo tradicional, en un mundo en el que, en apariencia, todos pueden transmitir y retransmitir noticias, textos, fotos, videos.
      • Tienden a expresarse a través de la tecnología para crear nuevas formas de arte y conocimiento.
      • Aman la velocidad, cuando de acceder la información se trata, y prefieren la hipertextualidad y la búsqueda aleatoria a las secuencias lineales (analógicas).
      • Prefieren lo gráfico y lo visual a lo textual.
      • Se los considera “multitask o multirareas”, porque dividen su atención entre diferentes medios de comunicación y dispositivos. Pueden hacer distintas tareas al mismo tiempo y, de hecho, están acostumbrados a hacerlo con frecuencia.
      • Suelen privilegiar la satisfacción inmediata a los esfuerzos de largo aliento, y se dispersan con mayor facilidad.
      Estos rasgos chocan, a menudo, con los que definen a los llamados “inmigrantes digitales”, es decir, los que han aprendido a usar la tecnología en la vida adulta –son los nacidos en décadas anteriores a 1980- para quienes, de algún modo, representa un esfuerzo entender y procesar los cambios tecnológicos y que se adaptan como pueden -con mayor o menor dificultad- a los cambios. Mientras que los nativos son algo así como los habitantes naturales y escribas del nuevo mundo, los inmigrantes, de algún modo, han llegado tarde a las tecnologías informáticas, eso los obliga a aprender. Los “inmigrantes” enfrentan dificultades similares a quienes se proponen adquirir un segundo idioma, diferente del materno. Por otro lado, no suelen valorar la capacidad de realizar múltiples tareas en simultáneo.
      Sin embargo, no es cierto que todos los adultos sean inmigrantes digitales ni que todos lo chicos sean nativos digitales, como advierte Alejandro Piscitelli, especialista en el tema y autor de Nativos digitales. Dieta cognitiva, inteligencia colectiva y arquitecturas de la participación (Buenos Aires, 2008, Editorial Santillana). La diferencia entre competencias analógicas y digitales también debe ser matizada a la luz de diferencias de clase, de la acumulación asimétrica de capital cultural y simbólico, y de todas las variables intervinientes que revelan esta división.
      Están en juego también las diferencias socioculturales, de clase, formación y vocación (no a todos les interesa ser parte de la cultura digital).
Por fuera de ambos mundos, los “excluidos digitales”: aquellos que no tienen acceso a la tecnología por motivos socioeconómicos o culturales.
Algunos piensan también que dividir a nativos e inmigrantes es caer en una simplificación o una ficción binaria, acaso excesivamente dicotómica. Lo que nadie niega es que los habitantes del mundo contemporáneo enfrentan una brecha generacional inédita que no tiene precedentes.
      En cuanto al modo en que se juzga a los nativos, las aguas están divididas: mientras que algunos –como Tapscott, sostienen que se trata de “la generación más inteligente de todos los tiempos”, otros autores se alinean con la postura de Giovanni Sartori en Homo Videns, la obra en que planteó que la pérdida del homo legens -del sujeto lector- redundaría en una precarización cultural, en términos históricos. Autores como Mark Bauerlein (The Dumbest Generation) que califica a los nativos digitales como “la generación más estúpida de la historia” o el economista Nicholas Carr –autor de un artículo titulado “¿Google nos está estupidizando?”- alertan sobre una supuesta pérdida de inteligencia colectiva y de una menor participación política, producto del uso de estas tecnologías digitales.
Lo cierto es que las nuevas tecnologías digitales redundan en un cambio epocal sin precedentes, que involucra las distintas áreas de la vida en sociedad, en un movimiento sin retorno: tras 500 años de hegemonía de la imprenta y de economías y estados nacionales, la nueva cultura digital pone en crisis los viejos modelos en áreas cruciales como la económica, la política, la psicológica, la sociológica, la jurídica y la filosófica. También en el área de la educación, como reconoce Zanoni, se producirán cambios drásticos. La nueva cultura fuerza a las viejas instituciones –entre ellas, la escuela- a un aggiornamiento radical.  Es que los nativos digitales procesan la información y aprenden de manera diferente: lo hacen en grupo, o solos en Internet, como autodidactas. Muchas veces procesan la información a través de imágenes y concretando recorridos no necesariamente lineales. El neurocientífico Gary Small – estadounidense, director del Centro de Investigaciones en Memoria y Envejecimiento de la Universidad de California (UCLA)- sostiene, incluso, que el cerebro de los nativos digitales es diferente, que está “moldeado” de acuerdo a los parámetros particulares.
       Este autor asegura que la mente cambia gracias a la mediación de cualquier herramienta, ya sea física o simbólica, por eso argumenta que Internet no ha cambiado solamente la forma en que las personas producen, se comunican y se divierten, sino que ha alterado, además, el funcionamiento del cerebro.
      La red fortalece algunos circuitos neuronales, por eso puede decirse que la tecnología digital altera nuestros circuitos cerebrales. Además de la tradicional brecha entre generaciones, marcada por las diferencias de valores, actitudes y preferencias culturales, estaríamos asistiendo, de acuerdo a la visión de Small, a la aparición de una brecha cerebral que separa a los jóvenes de los adultos: por un lado, los nativos de la era digital, del otro lado los “inmigrantes digitales”. Los “inmigrantes”, personas de más de 30 años, fueron entrenados de un modo muy diferente en cuanto a la socialización y al aprendizaje: hacen las tareas paso a paso, y de a una por vez, aprenden metódicamente y ejecutan los trabajos de una forma más precisa, con las habilidades más dirigidas hacia el contacto social; son más lentos en lo que se refiere a la adaptación y uso de las nuevas tecnologías. Mientras que los “nativos” digitales son mejores para tomar decisiones rápidas y para agrupar una gran cantidad de estímulos sensoriales del ambiente.

      * Leandro Zanoni es autor de "La gran manzana. Las 10 claves del éxito de Apple", que sale por Sudamericana en julio pero puede bajarse gratis, por gentileza del autor y la editorial, en www.ellibrodeapple.com


jueves, 14 de junio de 2012

 

Si un niño vive criticado, aprenderá a condenar.

Si un niño vive con hostilidad, aprenderá a pelear.

Si un niño vive avergonzado, aprenderá asentirse culpable

Si un niño vive alabado, aprenderá a apreciar.

Si un niño vive con seguridad, aprenderá que es la fe.

Si un niño vive con aprobación, aprenderá a quererse a si mismo.

Si un niño vive con honradez, aprenderá a ser justo.

                        Si un niño vive con cariño y amistad, aprenderá a encontrar amor
en el mundo.




viernes, 8 de junio de 2012

Impulsos vs reflexión



¿Se considera usted impulsivo? ¿O más bien reflexivo y calculador? El fundamento de ambas conductas está en el funcionamiento de su cerebro, según desvela un reciente estudio publicado en The Journal of Neuroscience. 

Un equipo de científicos liderados por Marcel Brass, del Instituto Max Planck, ha identificado a la corteza frontomedial dorsal, una región cerebral justo por encima de nuestros ojos, como la responsable de decidir no hacer algo después de haberlo planificado. «La capacidad de retener una acción, que primero planificamos y luego reconsideramos marca la diferencia entre el comportamiento inteligente y el comportamiento impulsivo», matiza Brass, quien considera que este autocontrol nos diferencia claramente del resto de los animales.


La corteza prefrontal o córtex prefrontal es la parte anterior de los lóbulos frontales del cerebro, y se ubica frente a las áreas motora y premotora. Esta región cerebral está involucrada en la planificación de comportamientos cognitivamente complejos, en la expresión de la personalidad, en los procesos de toma de decisiones y en la adecuación del comportamiento social adecuado en cada momento. Se considera que la actividad fundamental de esta región cerebral es la coordinación de pensamientos y acciones de acuerdo con metas internas.
El término psicológico más utilizado para referirse a las funciones desempeñadas por la corteza prefrontal es «función ejecutiva». Este término hace referencia a la capacidad para establecer distinciones entre pensamientos conflictivos, realizar juicios acerca del bien y del mal, predecir las consecuencias futuras de actividades actuales, trabajar conforme a metas determinadas de antemano, realizar predicciones de resultados, creación de expectativas, y control social (la capacidad para inhibir comportamientos impulsivos que, de no ser suprimidos, podrían desembocar en resultados socialmente inaceptables).
Muchos autores han señalado la existencia de una relación entre la corteza prefrontal y las características de la personalidad de un individuo.





Cuando pierdes el control.


Neurocientíficos de la Universidad de Iowa (EE UU) han descubierto qué ocurre en el cerebro humano cuando una persona pierde la paciencia y la capacidad de autocontrol. Sus conclusiones se publican en la revista Journal of Consumer Psychology.

William Hedgcock, coautor del trabajo, ya había demostrado con anterioridad que el autocontrol es un recurso finito que se gasta con el uso. Cuando se utiliza demasiado de forma continuada, es más difícil que nos mantengamos calmados la siguiente vez que nos enfrentamos a una situación que exige controlar nuestros impulsos. 

Ahora, un nuevo estudio con imágenes de resonancia magnética funcional le ha permitido demostrar que la corteza cingulada anterior (ACC), encargada de reconocer que una situación tiene muchas posibles respuestas y que algunas son más convenientes que otras, se activa siempre independientemente de la decisión que tomemos. Esta zona reconoce, por ejemplo, cuando algo nos tienta. Por lo tanto, la verdadera "llave" del autocontrol reside, según Hedgcock, en la región conocida como corteza prefrontal dorsolateral -la que dice “querría hacer esto, pero debo sobreponerme a ese impulso y actuar de manera inteligente”- se activa con menos intensidad a medida que nuestra capacidad de autocontrol se agota. Y las técnicas de neuroimagen revelan que es la falta de actividad de las neuronas de esta zona lo que hace que, en ocasiones, “las situaciones nos saquen de nuestras casillas” y no actuemos con sensatez, aclaran los científicos.

Hedgcock asegura que, de acuerdo con el hallazgo, el autocontrol debería ser comparado con una piscina que se puede vaciar por el uso y volverse a llenar cuando estamos en un ambiente sin excesivos conflictos, lejos de "tentaciones que lo desgastan".

Los resultados del estudio podría ayudar a desarrollar mejores programas de desintoxicación para personas adictas a las drogas, al alcohol, a las compras o a la comida, que suelen hacer cosas que preferirían no hacer. También ayudará a sujetos que nacen sin capacidad de 
autocontrol por un daño cerebral.

Elena Sanz
08/06/2012