jueves, 28 de junio de 2012

Dopamina


Dopamina es una hormona y neurotransmisor producida en una amplia variedad de animales, incluyendo tanto vertebrados como invertebrados. Según su estructura química, la dopamina es una feniletilamina, una catecolamina que cumple funciones de neurotransmisor en el sistema nervioso central.
La dopamina es producida en muchas partes del sistema nervioso, especialmente en la sustancia negra. La dopamina es también una neurohormona liberada por el hipotálamo.

La dopamina tiene muchas funciones en el cerebro, incluyendo papeles importantes en el comportamiento y la cognición, la actividad motora, la motivación y la recompensa, la regulación de la producción de leche, el sueño, el humor, la atención, y el aprendizaje.
Las neuronas dopaminérgicas (es decir, las neuronas cuyo neurotransmisor primario es la dopamina) están presentes mayoritariamente en el área tegmental ventral (VTA) del cerebro-medio, la parte compacta de la sustancia negra, y el núcleo arcuato del hipotálamo.

La vía mesolímbica


La vía mesolímbica es una de las vías dopaminérgicas en el cerebro. La ruta comienza en el área ventral tegmental del mesencéfalo y se conecta con el sistema límbico por medio del núcleo acuminado, la amígdala cerebral y el hipocampo, así como con la corteza prefrontal. Se sabe que la vía mesolímbica está asociada con la modulación de las respuestas de la conducta frente a estímulos de gratificación emocional y motivación, es decir, es el mecanismo cerebral que media la recompensa. La dopamina, precursor en la síntesis de noradrenalina y adrenalina, es el neurotransmisor predominante en el sistema mesolímbico.límbico.
Las siguientes estructuras son consideradas parte de la vía mesolímbica:
El área ventral tegmental (VTA), parte del cerebro medio. Está compuesta por neuronas dopaminérgicas, GABA y de glutamato.
El núcleo accumbens se encuentra en el núcleo estriado ventral y se compone de neuronas espinosas medianas que son el blanco de la mayoría de las aferencias del núcleo acuminado. Se subdivide en subregiones motoras y límbicas conocidas como la corteza y el núcleo. Las neuronas espinosas medianas reciben aportaciones tanto de las neuronas dopaminérgicas de la VTA como las neuronas glutamatérgicas del hipocampo, la amígdala y la corteza prefrontal medial. Cuando son activadas por estos estímulos, las proyecciones de las neuronas espinosas medianas liberan GABA en el núcleo palidum ventral. La liberación de dopamina en esta estructura regula al sistema mesolímbico.
La amígdala es una gran masa nuclear en el lóbulo temporal en la parte anterior del hipocampo. Se ha asociado con la asignación de las emociones, especialmente el miedo y la ansiedad. Hay dos, uno en cada lóbulo temporal, y sus funciones pueden ser lateralizado.
El hipocampo está ubicado en la porción medial del lóbulo temporal. Es conocido por su asociación con memoria doble.
También se ubica el núcleo de la estría terminal y el tubérculo olfatorio.

¿El cerebro de las personas violentas es diferente?



Un nuevo estudio de neuroimagen publicado en la revista especializada Archives of General Psychiatry sugiere que las personas con un largo historial de comportamiento violento tienen más materia gris en ciertas áreas del cerebro.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores identificaron en varios sujetos varones, con edades comprendidas entre 23 y 54 años, cuál era la morfología cerebral relacionada con el abuso de ciertas sustancias, como el alcohol o las drogas, que en muchas ocasiones acompaña a los comportamientos violentos. de este modo pudieron observar que, independientemente de si un sujeto abusa de determinadas sustancias, los sujetos violentos tienen más sustancia gris en ciertas regiones  cerebrales que los sujetos no violentos, concretamente en las áreas mesolímbicas, donde se libera
dopamina, y que estudios previos relacionan con el deseo y la recompensa, así como con comportamientos antisociales.
Elena Sanz
"Muy interesante"

lunes, 25 de junio de 2012

Nueve pasos para mantener una buena relación de pareja


El profesor de neurociencia social Arthur Aron, lleva décadas preguntándose qué es lo que nos mueve a enamorarnos y a garantizar la buena salud de una relación. El investigador ha descubierto que la pasión, aunque importante, no es el factor principal, ya que la mayor parte de las parejas que afirmaban no estar contentas en la relación reconocían que mantenían una vida sexual muy activa. Tampoco el mero sentimiento romántico es suficiente. Como se afirma en el artículo, “las personas con problemas en su matrimonio suelen afirmar sentirse muy atraídas hacia sus parejas, pero al mismo tiempo tener grandes conflictos en otras áreas”.
Una de las aseveraciones que siempre ha defendido el investigador es que el amor a largo plazo está caracterizado por la desaparición del impulso obsesivo que caracteriza a la relación en sus primeras fases, y que sólo si este logra sustituirse por otras virtudes –intensidad, intimidad física y compromiso– podrá salir adelante.



Acá hay 9 tips de otra autora para reflexionar 


1. Se separan emocionalmente de sus familias de origen; no hasta el punto de convertirse en unos extraños, pero sí lo bastante como para que su identidad esté separada de la de sus padres y hermanos.
 2. Construyen una cercanía emocional basada en una identidad e intimidad compartidas, mientras que al mismo tiempo establecen los límites necesarios para mantener su autonomía e independencia. Es decir, comparten una identidad única de pareja y mantienen sus respectivas identidades individuales al mismo tiempo.
3. Establecen una relación sexual rica y agradable y la protegen contra las intrusiones de las obligaciones del trabajo y la familia.
4. Las parejas con niños se abren para aceptar el rol de padres y absorber el impacto de la llegada de un nuevo ser a la familia, pero aprenden a proteger la privacidad de cada uno de ellos y de la pareja.
5. Afrontan y dominan las crisis inevitables de la vida y la pareja, sin huir de ellas ni negarlas.
6. Mantienen la fuerza del vínculo existente entre ellos ante la adversidad. La pareja o matrimonio ha de ser un lugar seguro en el que los dos miembros de la pareja pueden expresar sus diferencias, enfados o conflictos.
7. Utilizan el humor y la risa para mantener las cosas en perspectiva y para evitar el aburrimiento y el aislamiento.
8. Se cuidan y apoyan el uno al otro, satisfacen las necesidades de su pareja de intimidad, apoyo y consuelo y ofrecen un estímulo y apoyo constante, ayudando a su pareja a crecer y desarrollar sus capacidades.
9. Mantienen vivas las imágenes románticas e idealizadas del enamoramiento, mientras que al mismo tiempo hacen frente a las realidades más sobrias de los cambios labrados por tiempo.

Fuente: Judith S. Wallerstein, PhD, coautora del libro: The Good Marriage: How and Why Love Lasts.

sábado, 23 de junio de 2012

Tema de interés

La ciencia y la tecnología también son fruto de la imaginación humana.


Las luciérnagas inspiran la creación de una luz que no necesita energía para brillar.

La luciérnagas son animales perfectos para inspirar a un científico con hambre de eficiencia energética. Y así ha sido para unos científicos estadounidenses, porque estos animalitos no sólo son brillantes en la oscuridad, sino también en ser el mejor ejemplo de algo tan increíble como la bioluminiscencia, una iluminación biológica en la que ahora se inspira a la ciencia para crear luz artificial hasta 30 veces más eficiente que experimentos anteriores similares. Serán las nuevas Leeds del futuro, pero no necesitarán ni enchufes ni baterías, y no es ciencia ficción.
Será mediante la nanotecnología como se aprovechará la bioluminiscencia natural de las luciérnagas para crear un sistema similar que combine elementos biológicos (enzimas) y no biológicos (nanotubos). En ello andan enfrascados un equipo de científicos de la neoyorquina Universidad de Siracusa, con el objetivo de crear una iluminación natural que emule esta bioluminiscencia.

Conseguirlo, qué duda cabe, sería un gigantes co avance para las tecnologías de energía limpia, y en un artículo publicado por el equipo en Nano Letters éste afirma que están consiguiéndolo. Su intención es aprovechar la reacción química que hace que las luciérnagas brillen mediante un proceso que se conoce como transferencia de energía de resonancia de la bioluminiscencia (BRET, por sus siglas en inglés). Es decir, básicamente han creado un sistema o modo de unir las enzimas responsables de la bioluminiscencia con la superficie de nanotubos, a una distancia que permita aumentar la eficiencia.
Además, el equipo fue capaz de cambiar el color de las luces producidas y, aunque todavía está en fase experimental, sus creadores no dudan en que estos nanotubos serán los sustitutos de las luces Led. Incluso aventuran que podrían fabricarse piezas que encajaran perfectamente dentro de las Led para dotarlas de una eficiencia muy superior. ¡Y lo mejor de todo, sin tener que connectarlas ni necesitar baterías!

Tomado de "Ecología Verde"
20 junio 2012 · Ana Isan ·
 

jueves, 21 de junio de 2012

El amor puede ayudar a reducir el dolor


Los sentimientos intensos y apasionados de amor pueden proporcionar un alivio para el dolor de forma similar a los analgésicos o a ciertas drogas como la cocaína según un estudio del Centro Médico de la Universidad de Stanford que se publica en la revistaPLoS ONE
Según explica Sean Mackey responsable del estudio: "cuando las personas se encuentran en la fase del amor más apasionada existen alteraciones significativas en su estado de ánimo que impactan sobre su experiencia del dolor".

Los investigadores reclutaron a 15 universitarios, ocho mujeres y siete hombres y les pidieron que trajeran fotos de sus enamorados y de un conocido de igual atractivo. Los autores después expusieron sucesivamente las imágenes ante los sujetos mientras que calentaban un estimulador térmico controlado por ordenador y situado en la palma de la mano para causar un dolor leve. A la vez los cerebros de los participantes eran escaneados a través de imágenes de 
resonancia magnética funcional.

Los voluntarios fueron evaluados según sus niveles de alivio del dolor mientras eran entretenidos con una tarea de asociación de palabras. Existen evidencias de que la distracción alivia el dolor y los investigadores querían asegurarse de que el amor no sólo funcionaba como una distracción del dolor.

Los resultados mostraron que tanto amor como distracción reducían el dolor, En mayor medida cuando se concentraban en la foto del conocido atractivo, pero los dos métodos de reducción del dolor utilizaban mecanismos cerebrales diferentes.

Younger señala que con la prueba de distracción los mecanismos cerebrales que conducen a la liberación del dolor eran en su mayor parte cognitivos. Sin embargo “la analgesia inducida por el amor está mucho más asociada con los centros de recompensa del cerebro y parece implicar aspectos cerebrales más primitivos similares a como funcionan los analgésicos opioides" explica el investigador. Puntualiza que en estos centros de recompensa participa la dopamina, un neurotransmisor que influye sobre estado de ánimo, recompensas y motivación.

Tomado de: "Muy interesante"



¿En qué zona del cerebro se encuentra el amor?


Que los sentimientos amorosos no se forman en el corazón sino en el cerebro, es algo que la ciencia ha demostrado hace tiempo. ¿Pero dónde exactamente? Científicos de la Universidad de Concordia, en Canadá, han dado con la respuesta.Y aseguran que prácticamente coincide con el área cerebral donde reside el deseo sexual.

Concretamente, a partir de veinte estudios independientes que examinaban la actividad cerebral de distintos sujetos mientras observaban imágenes eróticas o fotografías de sus seres queridos, Jim Pfaus y sus colegas han llegado a la conclusión de que tanto el amor como el deseo sexual activan áreas del núcleo estriado y de la ínsula. Sin embargo, las neuronas que se estimulan son ligeramente distintas. La región activada por el deseo sexual es la misma que se pone en marcha ante estímulos que causan placer inmediato como el sexo y la comida. Sin embargo el área vinculada al amor está implicada en procesos de condicionamiento, mediante los cuales a aquellas cosas que nos generan una recompensa se les atribuye un valor, convirtiendo el deseo en amor. 

Además, el amor activa también rutas en el cerebro que están involucradas en la 
monogamia. “Mientras el deseo sexual tienen un objetivo específico, el amor es más abstracto y más complejo, y no depende tanto de la presencia física de la persona hacia quien se profesa”, aclara Pfaus, que añade que el amor es un hábito, "aunque no malo", que nos vuelve "cerebralmente adictos".

Tomado de: "Muy interesante"